El indicente de la negligencia médica tal como ha sido informada por Los Angeles Times y el Boston Globe es bastante indignante:
LOS ANGELES - Unos minutos despúes tras una operación rutinaria de apendicitis aguda en octubre del año 2003, el Sargento Dean Witt de 25 años de edad, fue trasladado a una habitación para su recuperación en un hospital militar del norte de California, cuando de repente abrió la boca y dejó de respirar.
Un estudiante de enfermeria asisitiendo a un falto de personal equipo de anestesia, intentó reanimar al Sargento Witt y fracasó en el intento. La camilla del sargento fue trasladada a la zona pediátrica. Aparatos de salvamento para niños probaron ser inútiles para un adulto de 175 libras, según un informe interno sobre el caso.
El personal médico en el Centro Médico David Grant en la Base Aérea de Travis empezaron a gritarse unos a otros. Una dosis doble de un potente estimulante fue administrada al paciente por error. Cuando le insertaron un tubo respiratorio fue en dirección equivocada. En el momento que el tubo fue insertado correctamente el Sargento Witt sufria un daño cerebral devastador. Tres meses más tarde cuando desconectaron el aparato de respiración artificial el Sargento Witt murió. Tras su muerte, el Sr. Witt que había crecido en Oroville, California, dejó a su esposa y dos ninõs incluyendo un bebé de 4 meses.
El Boston Globe describre el panorama legal:
Una serie de sentencias por parte del tribunal desde 1950 han sonstenido la decisión original conocida como Feres c. EE.UU la cual niega al personal militar el derecho de presentar una demanda por daños causados debido a errores médicos o incluso ofensas premeditadas.
Los defensores de Feres indican que la doctrina es necesaria para proteger al ejército de costosos y largos juicios que pueden comprometer la disciplina militar.
El LA Times sugiere que la doctrina Feres está anticuada y mal enforcada:
Entre los aspectos más curiosos de Feres es que prohibe demandas por negligencia médica por parte del personal militar en activo pero no por sus cónyugues y otros familiares los cuales tienen derecho a cuidados médicos en hospitales militares.
“Esto no tiene sentido” comentó Eugene Fidell una abogado de Washington. “Si un día el médico actua de manera negligente en un dependiente la familia puede presentar una demanda. Pero si comete la misma negligencia al día siguiente contra un soldado, no pueden.”